Estudio: La extracción de litio no es la causa de la pérdida de agua en el Salar de Atacama

Se ha completado un nuevo estudio sobre el entorno hidrológico de Salas de Atacama, donde se encuentra el 40% de los yacimientos de litio del mundo.

El Salar de Atacama es uno de los yacimientos de litio más importantes del mundo. La Sociedad Química y Minera (SQM) de Chile y la empresa estadounidense Albemarle explotan actualmente el litio en esta zona.

El objetivo principal del estudio es garantizar que el aumento de la producción de litio y cobre pueda realizarse de forma eficiente y sin daños. Los científicos realizaron un análisis exhaustivo del sistema hidrológico del Salar para determinar de dónde procede el agua, cuánta agua se utiliza y cuánta agua se almacena en la tierra.

Las autoridades suponen que los salares son cuencas de drenaje interno de las que toda el agua se escurre por evaporación. Suponían que era más fácil medir el agua que se drenaba que la que entraba, y suponían que estaba en equilibrio. En el estudio se desmiente esto, el agua que sale no llega a medir la cantidad que entra.

El equipo utilizó la teledetección para medir la edad relativa del agua del Salar mediante el tridio, un isótopo radiactivo del hidrógeno. A partir de esto, los científicos pudieron concluir que la edad media del agua contenida en el salar es de más de 65 años.

Por ello, los científicos concluyeron que las condiciones meteorológicas, y no la minería, son la principal causa de los cambios en el nivel freático.

El equipo descubrió, a través de observaciones de sequías pasadas, que alrededor de un tercio del salar procede de las precipitaciones y no de las aguas subterráneas, como los científicos habían supuesto inicialmente.

Muchas comunidades culparon a la minería del descenso del nivel freático, pero parece que la responsable es la sequía. En cuanto al uso del agua en las minas, las minas de cobre utilizan mucha agua dulce. Las empresas de litio utilizan menos del 10% del agua dulce asignada.

El gobierno chileno presentó una demanda contra las minas de BHP y Antofagasta en abril, acusándolas de extraer demasiada agua del Salar.

El estudio fue financiado por el Grupo BMW y BASF.