Minería sustentable y relaves

El colapso en Brasil de los relaves de Bento Rodrigues (19 fallecidos y derrame de 40 millones de m3 de desechos mineros, en 2015) y Brumadinho (259 fallecidos y derrame de 11 millones de m3, en 2019) ponen de manifiesto la enorme importancia que tiene el manejo de estos depósitos para la minería. Se trata de tragedias humanas y ambientales que la industria debe ser capaz de evitar absolutamente, tanto en Brasil como en cualquier país del mundo. La pregunta es cómo lograr este resultado.

Este mes se publicó en Londres el primer Estándar Global de Gestión de Relaves, iniciativa que fue impulsada por el ICMM (agrupación que reúne a las 27 empresas mineras más grandes del mundo), entre otras, con el objetivo de propender a un resultado de “cero daño” a las comunidades y el medioambiente, tanto de relaves nuevos como existentes (hoy, 12.000 a nivel mundial), en cualquier lugar del mundo que se encuentren, sin importar quién los opere. Este estándar internacional establece 15 principios, los que disponen a su vez un total de 77 exigencias que cubren todo el ciclo de vida de un relave, tanto desde la elección del sitio, como su diseño, construcción, operación, cierre y post-cierre, regulando aspectos tan variados como requerimientos de diseño, construcción, operación, asuntos ambientales, respuesta frente a emergencias y estándares de transparencia.

Lo interesante del nuevo Estándar de Relaves es que, si bien no es una ley, es en general más exigente que lo dispuesto en las legislaciones mineras más relevantes a nivel mundial, tal como lo expone un artículo publicado como suplemento del mismo, preparado por el estudio White & Case LLP, que señala que “los objetivos de Estándar, cuando son comparados con las legislaciones domésticas, establecen un umbral más alto para lograr el grado de integridad, seguridad y protección a la comunidad necesario para el desarrollo y gestión de instalaciones de relaves”. Es decir, se trata de orientaciones y exigencias que van más allá de lo que dice la ley.

No sólo es necesario que las empresas cumplan con la ley (que establecen un piso), sino que cumplan con exigencias adicionales que les permitan generar confianza a largo plazo. Ello es relevante, especialmente en Chile, donde aún hay desafíos pendientes.

De ahí la importancia del Estándar de Relaves para promover una minería sustentable. No sólo es necesario que las empresas cumplan con la ley (que establecen un piso), sino que cumplan con exigencias adicionales que les permitan generar confianza a largo plazo. Ello es relevante, especialmente en Chile, donde aún hay desafíos pendientes (173 de los 746 relaves de nuestro país se encuentran abandonados, precisamente por vacíos legales). Además, cada vez es más difícil desarrollar proyectos de gran minería, debido a tiempos de tramitación de permisos y judicialización, lo que se suma a un escenario regulatorio minero, ambiental y constitucional en movimiento. Así, considerar estándares internacionales es aún más relevante, dado que permiten asegurar la sostenibilidad de los proyectos a largo plazo, minimizando los riesgos ante cambios regulatorios, legales o jurisprudenciales que pueden verificarse en el tiempo.

De este modo, el Estándar de Relaves puede ser útil en tres dimensiones: primero, para el desarrollo de políticas públicas adecuadas y mejoras regulatorias; segundo, para la ciudadanía, al darle información sobre aspectos relevantes en cuanto a gestión de relaves; y tercero, para las empresas, porque pueden justificar mejor sus proyectos frente al Estado y ciudadanía, así como acceder a mejores fuentes de financiamiento, al señalar que cumplen (o la medida en que cumplen) con los estándares internacionales que aseguran su sostenibilidad, generando confianza y legitimidad en la sociedad.

El documento completo del Estándar Global sobre Gestión de Relaves se puede encontrar AQUÍ



Ignacio Urbina
Doctor en Derecho Ambiental.
Actualmente se desempeña como asociado senior en Barros & Errázuriz Abogados.